Cómo emprender un negocio (paso a paso)

Escrito por: Jhon Veléz

Para empezar, tendrás que decidir el tipo de empresa que quieres tener desde una perspectiva leg

Persona Natural Comerciante: El comerciante es la persona que trabaja de manera habitual y profesional alguna actividad que la ley lo considere como mercantil. Si decides emprender de esta manera, tendrás que responder por las obligaciones que se deriven del desarrollo de tu negocio y todas sus responsabilidades.

Empresa Unipersonal: Este tipo de empresa tiene una entidad distinta de quien la crea. Cuando creas una empresa unipersonal es porque parte de los activos de la empresa van destinados a un capital y esta debes constituirla por medio de un documento privado ante la Cámara de Comercio o Notario.

Sociedades por Acciones Simplificadas (S.A.S): En esta, se deberá realizar un documento privado que se registrará en la Cámara de Comercio, los accionistas sólo responderán por el monto que hayan aportado, su duración es indefinida y el objeto social podrá ser indeterminado.

Sociedad Colectiva: Es entre dos o más socios que serán solidarios, limitados y subsidiarios con sus obligaciones.

Sociedad Anónima (S.A.): Se compone mediante escritura pública de cinco o más asociados, quienes responden exclusivamente por el monto de sus contribuciones. El capital estará figurado en acciones del mismo valor.
Sociedad de Responsabilidad Limitada (Ltda.): Se realiza en escritura pública con dos socios (como mínimo) y, 25 socios (como máximo), que se responsabilizan según sus acciones.

Sociedad en Comandita Simple (S. en C.): A diferencia de las anteriores, este tipo de empresa es constituido por escritura pública entre uno o varios gestores y uno o varios socios comanditarios o capitalistas.

Sociedad Comandita por Acciones (S.C.A.): Está constituido por una escritura pública en ella se verán reflejados uno o más socios gestores y cinco socios capitalistas, como mínimo.

2. Elige y registra tu nombre comercial

Este es el momento de seleccionar y registrar el nombre de tu empresa. Podría parecer divertido, pero, en la práctica, es un proceso legal que requiere mucha documentación, y que podría tener repercusiones importantes en el futuro.

3. Asegúrate de contar con las licencias, permisos, etc. correspondientes

Ahora tienes que asegurarte de contar con todos los permisos y licencias para operar legalmente. Si vendes «bienes tangibles» (es decir, productos físicos), necesitarás un permiso de venta. Esto te habilitará para cobrar un impuesto a las ventas a tus clientes. En algunos lugares, este permiso también se requiere para empresas que venden servicios.

Asesórate en la página del gobierno y en el sitio del ente recaudador de impuestos correspondientes a tu país. Seguramente, allí también hallarás otros recursos y herramientas útiles.

4. Decide cuál será tu declaración de misión y visión

¿A qué se dedica tu empresa? ¿Qué valores tiene? ¿Qué problema ayudas a resolver? ¿Cómo planeas hacer del mundo un lugar mejor? La misión y visión responderán estas preguntas.

Este paso será clave en tu estrategia de marketing. Las marcas con una identidad clara y una declaración de misión y visión sólida producen contenido más auténtico y relevante, que comunica eficazmente sus valores principales. Si necesitas inspiración, echa un vistazo a los sitios web de tus startups favoritas. ¿Cuál es su misión? ¿Cómo comunican su visión

5. Redacta el plan de marketing

Cuando tengas la licencia para operar y el nombre de tu empresa, deberás empezar a crear una presencia online y contar tu historia. Primero, piensa en el consumidor objetivo. Haz preguntas como:

  • ¿Quién quiere lo que vendo?
  • ¿A quién le parecerá útil?
  • ¿Quiénes promocionarían mi producto o servicio?

A partir de ahí, piensa en quiénes son estas personas y con qué mensaje se sentirían más identificadas. Piensa en el contexto, sus intereses, objetivos y problemas, además de su edad, a qué se dedican y qué redes sociales utilizan, entre otras cosas.

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